Transformers: La era de la extinción

5.8
Han pasado 4 años desde la tragedia de Chicago y la humanidad sigue reparando los destrozos, pero tanto los Autobots como los Decepticons han desaparecido de la faz de la Tierra. Ahora el Gobierno de los Estados Unidos está utilizando la tecnología rescatada en el asedio de Chicago para desarrollar sus propios Transformers. Al frente del proyecto está Joshua Joyce (Stanley Tucci), un arrogante diseñador que piensa que los Autobots son "basura tecnológica" y se cree capaz de fabricar unos robots infinitamente más avanzados. Mientras tanto, Cade Yeager (Mark Wahlberg), un mécánico inventor, encuentra un Marmon semi-trailer. Al intentar repararlo, descubre que el camión no solo era un Transformer, sino también el mismísimo Optimus Prime, líder de los Autobots. Lo que Cade ignora son las consecuencias que pueden derivarse de este hallazgo. Transformers: Age of Extinction Transformers 4 La era Critica: Michael Bay, con la estimable excepción de 'Dolor y dinero' (2013), lleva entregado a la causa robótica-alienígena desde el año 2007, cuando su notable 'Transformers' llegó a nuestras pantallas para ofrecernos un espectáculo mayúsculo y desbordante condenado a aglutinar tantos fans como detractores. La razón para tan radical división de opiniones se encuentra en su sentido del exceso, capaz tanto de fascinar y provocar el fenómeno de los ojos-como-platos como de hacer estallar las retinas y los tímpanos del espectador que no comulgue con su desmesurada propuesta. No fueron pocos los que consideraron aquella película como la mejor de su director, sino que incluso para el que esto escribe confirmaba a un autor del blockbuster con un estilo propio altamente marcado. Sí, han leído bien: Bay es, para bien o para mal, un autor, ultra-comercial y millonario, sí, pero sin que eso sea óbice para establecer un discurso autoral, al menos en el plano estilístico, que logra sublimar la tontería para convertirla en un activo más de la saga. Ese desenfreno megalómano y destructor se vio incrementado en dos secuelas que, aunque inferiores, aún poseían las virtudes que permitían al espectador ser benévolo con los tics menos agraciados de Michael Bay. Pese a todo, en 'Transformers: El lado oscuro de la luna' (2011) comenzaba a vislumbrarse una cierta reiteración, casi insensata, de unas maneras y formas que ya no contaban con el factor sorpresa y que se atropellaban las unas a las otras, rebajando las aspiraciones lúdicas de una saga que comenzaba a dar un ligera sensación de fatiga al aficionado (el opositor ya se había pegado un tiro, directamente). Transformers La era En 'Transformers: La era de la extinción' (2014), reboot y secuela al mismo tiempo que nos sitúa años después de lo acontecido en la tercera entrega y donde los Autobots son perseguidos al igual que los Decepticons por considerarse una amenaza para el ser humano, todo lo que era estilo, humor y espectacularidad ha sido sustituido por redundancia, desmesura y risibilidad. Donde antes estaba el carismático Shia LaBeouf ahora tenemos a Mark Wahlberg haciendo de Mark Wahlberg una vez más, y del sano cachondeo que desprendía el siempre acertado John Turturro se ha pasado a un Stanley Tucci brioso pero desubicado. El resto del reparto no son más que figuras recortadas en el atardecer, cuando se pone intensa, o meras presencias accesorias de una trama demasiado abultada, testigos del apocalipsis con tanta incertidumbre como el propio espectador. Curiosamente, en una triste paradoja, es la película con mayor peso del llamémoslo factor humano de cuantas ha hecho Bay para la saga, y sin embargo es la primera en la que el destino de los personajes resulta irrelevante. Es tal la lujuria por el espectáculo y la destrucción que ha esclavizado todo lo que le rodea, convirtiendo a la cinta en la hipérbole de la hipérbole de la hipérbole, donde el desmedido amor (de bakala) de Bay por su criatura le ha cegado, impidiéndole ver sus defectos o saber cuándo parar la máquina, una sombra de sí misma rendida al paroxismo más primitivo. Cada nueva cinta de 'Transformers' ha ido aumentando su duración y rebajando su carisma, pero con la cuarta se ha alcanzado finalmente ese estatus de producto para masas que lejos de innovar y alcanzar nuevas cotas en su propio universo, se conforma con dar gato por liebre al fan, algo inédito en la saga. Transformers La era
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1080p Dual Español Latino 21/12/2019 2.65 GB 1253 Descargar
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Cuando un extraño se encuentra en medio de una batalla entre los antiguos dioses y los nuevos, decide que ninguno de los bandos merece ganar.....Viking Blood Critica: ese opresivo presente de pesadilla que parece abocarnos al abismo, esa mezcolanza entre replicantes y humanos que vuelve confuso lo cotidiano y nos hace desconfiar tanto de lo que vemos como de lo que sentimos; una fotografía innovadora y sugerente, llena de claroscuros y contrastes, que nos engulle como un torbellino y nos escupe despojos hediondos a cada fotograma; una escenografía espeluznante que desdeña lo efímero y encumbra lo sintético y alambicado. Es decir, en cuanto al universo visual nos hallamos ante una propuesta insólita, apabullante y portentosa, llena de matices y aciertos.Sin embargo, las flaquezas y deficiencias acaban por erigirse en las grandes protagonistas de la función. Un metraje tan desmesurado como innecesario (sobra casi toda una hora), alargando las escenas hasta la inanición y la abulia; una historia tan poco carismática y tan porfiadamente vaporosa que hacedesfallecer el ánimo y obliga a esperar a que la próxima escena rescate del tedio al espectador y haga avanzar la trama hacia algún lugar digno de interés, cayendo siempre en subrayados innecesarios y en tópicos previsibles, ahogando toda ambigüedad y anulando cualquier estímulo. La calma y el reposo casan mal con una supuesta cinta de acción, por muy ensimismada y reflexiva que pretenda ser. Y las cavilaciones sobre la vida, la muerte, los milagros de la existencia y la magia de la procreación resultan tan patosas como primitivas, tan superficiales como chirriantes.Hay algunas escenas aisladas que descuellan y deslumbran, dignas de perdurar en la memoria cinéfila (como, entro otras, ese baile erótico que sobrepone a dos personajes en abigarrado aquelarre de lo imposible o ese ‘nacimiento’ brusco y sin remilgos de una replicante abocada a su exterminio), pero son momentos inconexos y solitarios, que impresionan por su esplendor y singularidad, pero desentonan por carecer de engarce y coherencia......Viking Blood

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En el año 2017, una plaga ha transformado a la mayor parte de la población mundial en vampiros. La población humana se acerca a la extinción y los vampiros deben capturar a los que quedan y crear granjas humanas, o encontrar un sustituto de la sangre lo antes posible. Sin embargo, un grupo secreto de vampiros hace un descubrimiento que tiene el poder de salvar la raza humana.Daybreakers La hermandad Critica: Los primeros 20-25 minutos de Daybreakers podrían ser sin mayor problema lo mejor que ha dado el cine vampírico en años. Imaginación y fuerza narrativa, una mezcla que no siempre va unida y que -desgraciadamente- suele ser poco satisfactoria en los intentos que se han hecho. Los dos últimos años han sido una etapa de inconformismo: mientras que la saga Crepúsculo rompe records de taquilla gracias a los vampirillos de dientes de leche, han surgido paralelamente otro tipo de films del subgénero que han intentado darle la vuelta y hacerlo propio. Thirst de Park Chan-wook por un lado, Let the Right One In por otro y paralelamente, en televisión, la serie de la HBO True Blood. Daybreakers, o la primera media hora ya comentada, se une a este último grupo, a “la resistencia”. La hermandad Los vampiros no dan miedo, no son seres de ultratumba que reaparecen por alguna maldición mal pronunciada ni buscan lanzarse al cuello de la primera damisela que se pone a tiro. De hecho la socidad ha cambiado y son los vampiros los que dominan el mundo, habiendo quedado la población humana recluida, casi extinta. ¿Qué harán los vampiros sin sangre? Según recientes estudios, su sed les haría convertirse en una (mala) suerte de murciélagos antropomórficos bastante feos, salvajes, sin conciencia. Y no quieren ser así, claro. Por ello, en esta sociedad futura, se está investigando un suero o un remedio, un sustituto para la sangre humana, dado que incluso las reservas donde estos son criados están acabándose. Y aquí empieza todo. La presentación de este universo coherente, con sus reglas, y las contradicciones morales del protagonista (interpretado por Hawke sin demasiada garra) ocupan este bloque que termina en el momento en el que un personaje que hasta ese momento había sido secundario irrumpe en la casa del protagonista y le pide ayuda. La hermandad

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El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos

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7.3

Después de haber recuperado el reino del Dragón Smaug, la Compañía ha desencadenado, sin querer, una potencia maligna. Un Smaug enfurecido vuela hacia la Ciudad del Lago para acabar con cualquier resto de vida. Obsesionado sobre todo con el reino recuperado, Thorin sacrifica la amistad y el honor para mantenerlo mientras que Bilbo intenta frenéticamente hacerle ver la razón por la que el hobbit toma una decisión desesperada y peligrosa. Pero hay aún mayores peligros por delante. Sin la ayuda aparente del mago Gandalf, su gran enemigo Sauron ha enviado legiones de orcos hacia la Montaña Solitaria en un ataque furtivo. Cuando la oscuridad se cierna sobre ellos, las razas de los Enanos, Elfos y Hombres deben decidir si unirse o ser destruidos. Bilbo se encontrará así en la batalla épica de los Cinco Ejércitos, donde el futuro de la Tierra Media está en juego. El Hobbit Crirtica: Abriré la crítica dejando claro un punto: soy un total y absoluto fanboy de ESDLA. Soy un friki. Me encantan los libros, todos. Me los he leído dos veces cada uno (incluido El Hobbit). Me encanta la saga original. Tengo puntuada con un 10 la trilogía entera aquí, en esta misma página. El Señor de los Anillos es, para mí, la mejor película de la historia del cine fantástico y de aventuras (al fin y al cabo, no deja de ser una macro-película de 9 horas). Forma parte, no sólo de mi acervo cultural cinematográfico, sino también de mi vida, de mis recuerdos y vivencias. No es una película más para mí. Las vi cuando tenía no más de 12 años, y desde entonces (como pasara con otras sagas, como Star Wars), han formado parte de mí. Jugué a todos sus videojuegos, debatí sobre ellas durante horas y días y semanas con mis amigos, fantaseé con ellas. Las he visto incontables veces y, cuanto más lo hago, más me apasionan. Dicho esto: El Hobbit La primera parte de El Hobbit me gustó. Mucho, de hecho. Los personajes principales tenían gracia y carisma, y había química entre ellos (sobre todo entre Bilbo y Gandalf). Me gustó el planteamiento, como giraba toda la trama entorno al concepto de "vivir una aventura". Había épica (considero que el momento en que los enanos cantan la canción de "Misty Mountain Cold" antes de partir hacia Erebor, es probablemente de lo mejor de toda la saga, junto con la escena de Bilbo y Smaug de la segunda). La peli, sin llegar a ser nada del otro mundo, estaba realmente bien hecha. Se había cambiado el tono por completo. Mientras que la trilogía original era más "seria", más adulta, más pretenciosa incluso, ésta se plantea como una peliculilla de aventuras, más relajada, buscando más el entretenimiento puro y duro que el dejar huella. Una vez acepté el cambio de tono con respecto a la original, la disfruté muchísimo. No me gustó el aumento del uso de CGI con respecto a la trilogía original (ej. la escena de los trasgos o la de los trolls), pero era perdonable. El Hobbit La segunda supuso un bajón enorme. Se puso en evidencia el que iba a terminar siendo el mayor fallo de esta segunda trilogía: la falta de historia. El Señor de los Anillos es un libro de unas 1.500 páginas, mientras que El Hobbit apenas tendrá 200. Para paliar esto, y dado que parece impensable que el señor Jackson ruede una película de menos de dos horas y media, se inventan personajes, localizaciones y situaciones que fallan estrepitosamente. El romance de la elfa con el enano es absolutamente absurdo, no encaja, no transmite nada, es horrible. Todo el tramo de la Ciudad del Lago es infumable, tedioso, no aporta nada a la historia y además aburre. Se empiezan a notar fallos de coherencia y de guión, que terminarían de explotar en la tercera. Ante la falta de historia, tiran de CGI, que lo inunda todo. Escenas como la de los barriles son buena prueba de ello. La única buena escena de toda la película (la conversación de Bilbo con Smaug, buenísima) se pierde en un mar de tedio y aburrimiento. Smaug, que podría ser, con permiso de Bilbo, el personaje más interesante de toda la trilogía, apenas tiene minutos.The Hobbit: The Battle of the Five Armies El Hobbit